Manual para la Investigación Prejudicial o Pastoral en los Procesos Canónicos de Nulidad

Matrimonial

PREÁMBULO

1. LOS SUJETOS DE LA

INVESTIGACIÓN

2. LOS PASOS

3. LA ENTREVISTA

4. REMISIÓN AL

VICARIO JUDICIAL

5. ANEXOS

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MANUAL PARA LA INVESTIGACIÓN PREJUDICIAL O PASTORAL

 

Luis Fernando Rodríguez Velásquez

Obispo Auxiliar de Cali

 

1.   Los sujetos de la investigación prejudicial o pastoral

2.   Los pasos

  2.1.  Acogida de la persona que solicita la información

    2.2.  Contextualización de lo que significa “declarar la nulidad matrimonial” mediante

         proceso judicial

  2.3. Los procesos para declarar la nulidad de un matrimonio: ordinario, breve y

         documental

  2.4. El proceso de dispensa del rato y no consumado

  2.5. El proceso para declarar la muerte presunta del cónyuge

3. La entrevista

  3.1. Contenido de la entrevista

  3.2. Revisión de pruebas documentales, si las presentan

  3.3. Requisitos para el inicio del proceso de nulidad matrimonial

4. Remisión al Vicario judicial

 

Anexo 1 Texto completo del Motu Proprio Mitis Iudex Dominus Iesus

Anexo 2 Las causales de nulidad matrimonial

El motu proprio Mitis Iudex dominus Iesus, en las reglas procesales art. 3, respecto de la investigación prejudicial o pastoral orientada a discernir la posible existencia de causales de nulidad matrimonial en las parejas, dice que “la diócesis o diversas diócesis juntas conforme a las actuales agrupaciones, pueden constituir una estructura estable a través de la cual proveer a este servicio, y si fuera el caso, redactar un Vademecum que presente los elementos esenciales para el más adecuado desarrollo de la investigación”.

 

El mismo Papa Francisco explica el objetivo de esta investigación: “La investigación prejudicial o pastoral, que acoge en las estructuras parroquiales o diocesanas los fieles separados o divorciados que dudan sobre la validez del propio matrimonio o están convencidos de su nulidad, se orienta a conocer su condición y a recoger elementos útiles para la eventual celebración del proceso judicial, ordinario o más breve. Esta investigación se realizará en el ámbito de la pastoral matrimonial diocesana unitaria” (Reglas procesales, art. 2).

 

Para que esta investigación sea adecuada a los objetivos propuestos, es necesario considerar aspectos como la adecuada preparación de quienes acogen las parejas, tanto en los asuntos pertinentes del Derecho Canónico y las causales de nulidad matrimonial, como en la acogida fraterna y respetuosa que permita escuchar y discernir cada caso, y a la vez tener la capacidad de concluir la probable existencia de causas de nulidad o la inexistencia de ellas.

 

En el primer escenario, a las parejas se les orientará al Vicario Judicial de la Curia Arquidiocesana para dar inicio formal al proceso, y en el segundo escenario, se acompañará paternalmente a las personas para que entiendan que no están excluidas de la Iglesia, que pueden beneficiarse de los dones espirituales que les otorga el Señor, que es rico en misericordia y clemencia. En algunos casos podrá orientarse, si la convivencia todavía persiste o si desean restablecerla, proponer la alternativa de la sanación en la raíz, como un medio válido para convalidar el consentimiento matrimonial.

 

Con la reforma de los procesos de nulidad matrimonial no se busca propiciar las declaraciones de nulidad, sino dar un juicio en verdad, al cual se llega cuando el Obispo o el juez designado por él en los procesos ordinarios, han llegado a alcanzar la certeza moral de la nulidad propuesta.

 

Por todo lo anterior, se ofrece a los presbíteros, diáconos, religiosos, religiosas y laicos vinculados con la pastoral familiar y matrimonial, un manual relacionado con los elementos básicos mínimos que deben tenerse en cuenta en la asesoría que se brinde a las personas que consideren  que su matrimonio ha sido nulo.

LOS SUJETOS DE LA INVESTIGACIÓN PREJUDICIAL O PASTORAL

 

Según lo establece el Motu proprio, en el art. 3 de las reglas procesales “la misma investigación será confiada por el Ordinario de lugar a personas consideradas idóneas, dotadas de competencias no sólo exclusivamente jurídico-canónicas”.

Las personas que pueden realizar esta investigación, aprobados por el Ordinario de lugar, son:

 

• El Vicario judicial.

• El párroco propio, en razón del oficio.

• Quienes hubieran preparado los esposos en el curso prematrimonial.

• Otros presbíteros, diáconos, consagrados y laicos.

 

En todos los casos, los párrocos deberán presentar al Obispo los nombres de las personas que realizarán las investigaciones prejudiciales o pastorales.  Estas personas recibirán una adecuada capacitación.

Quienes realizan la investigación deben realizar ese servicio de manera personal y no pueden delegar a otros no autorizados la investigación. Por ejemplo, las secretarias o secretarios de despacho, salvo que hubieran recibido la autorización por el Obispo, no pueden adelantar esta investigación.

Respecto de los interesados en el proceso, según el c. 1674 § 1, tienen derecho a  impugnar el matrimonio y por tanto a presentar la solicitud de asesoría y de la investigación prejudicial o pastoral, los cónyuges. Para que la entrevista sea aceptada, debe ser hecha al menos a uno de los cónyuges.

 

 

 

 

Para que la investigación prejudicial o pastoral sea pertinente, pueda darse unidad de criterios en torno de las disposiciones canónicas y para facilitar esta actividad pastoral, se enuncian y explican a continuación los pasos que deben seguirse en esta fase, con las ayudas y orientaciones para la entrevista.

2.1.  ACOGIDA DE LA PERSONA QUE SOLICITA LA INFORMACIÓN.

El sacerdote o la persona que está designada para este fin, deberán tener aptitudes sencillas, amigables y acogedoras. En general las personas llegan con cierto nerviosismo y con muchas expectativas. Para que este momento sea positivo, es necesario definir unos horarios de atención; contar con espacios físicos que garanticen la privacidad de las entrevistas, a manera de consultorio; garantizar la reserva de lo que se habla, pues hace parte del secreto profesional, y más cuando es posible que muchos de los temas que se aborden, sean de fuero interno.

2.2.  CONTEXTUALIZACIÓN DE LO QUE SIGNIFICA “DECLARAR LA NULIDAD MATRIMONIAL” MEDIANTE PROCESO JUDICIAL

Las causas que puedan afectar la validez del matrimonio, deben ser antecedentes a la celebración del mismo. Los hechos que se describen posteriores a la celebración han de ser interpretados como pruebas que ratifican o no la causal inicial. Por ejemplo, la infidelidad del esposo, en sí misma, no es argumento para declarar la nulidad, pero sí puede ser un signo de la exclusión de la fidelidad conyugal que preexistía antes del matrimonio, con infidelidades durante el noviazgo, y que subsisten después.

 

Los matrimonios no se anulan, sino que a los matrimonios se declara la nulidad, es decir, la inexistencia del contrato o pacto matrimonial, porque por razones intrínsecas o extrínsecas, nunca se configuró, así las manifestaciones externas digan lo contrario.

 

En la Iglesia no existe el divorcio, existen dos realidades: la separación de cuerpos, permaneciendo el vínculo, sin que puedan contraer nuevas nupcias.

 

Por razones de legítimas “si uno de los cónyuges pone en grave peligro espiritual o corporal al otro o a la prole, o de otro modo hace demasiado dura la vida en común, proporciona al otro un motivo legítimo para separarse, con autorización del Ordinario del lugar, y si la demora implica un peligro, también por autoridad propia” (Código de Derecho Canónico, canon 1153 &1) se pueden separar. La otra es la declaración de nulidad del matrimonio, que permite, si no se impone veto a ambos esposos o a uno de los dos, contraer nuevas nupcias.

2.3. LOS PROCESOS PARA DECLARAR LA NULIDAD DE UN MATRIMONIO: ORDINARIO, BREVE Y DOCUMENTAL

Son tres los caminos dispuestos para declarar la nulidad, siempre en procesos judiciales. En todos, la principal reforma del Código es que se puede terminar el proceso con una sola sentencia, que si no es apelada en el término de 15 días hábiles se hace ejecutiva y los esposos pueden contraer nuevas nupcias, salvo que se imponga veto.

2.3.1 PROCESO ORDINARIO

2.3.2 PROCESO MATRIMONIAL MÁS

 BREVE

2.3.3 PROCESO DOCUMENTAL

El primero es el denominado proceso ordinario, que consiste en realizar el proceso con la participación de los distintos actores del tribunal, con el objetivo de escuchar a cada una de los esposos, si se encuentran presentes, de escuchar los testigos propuestos por las partes, hacer los estudios encomendados a peritos de sicología o medicina, estudiar el concepto del defensor del vínculo y realizar la sentencia por el juez.

 

No se requiere tener abogado, salvo que se desee la orientación para redacción del escrito de la demanda y acompañar el proceso.

 

Este proceso se adelanta cuando la carga de las pruebas sea débil y se requiere, para sustentarla, una investigación minuciosa o cuando una de las partes no participe en el proceso y sea declarada parte ausente.

En estos procesos las partes no pueden participar en las indagatorias de las otras. El defensor del Vínculo y los abogados, podrán participar en el examen y acceder a las actas.

El proceso matrimonial más breve ante el Obispo, otra novedad de la Reforma. Dice el Código textualmente:

Can. 1683. Al mismo Obispo compete juzgar las causas de nulidad cada vez que:

 

1° la petición haya sido propuesta por ambos cónyuges o por uno de ellos, con el consentimiento del otro;

2° concurran circunstancias de las personas y de los hechos, sostenidas por testimonios o documentos, que no requieran una investigación o una instrucción más precisa, y hagan manifiesta la nulidad.

 

Estas dos condiciones son requisito necesario para poder adelantar el proceso breve. De no cumplir este requisito, se hace el proceso ordinario.

 

En caso de que se vea que es posible adelantar el proceso breve, se deberá indicar a los esposos que escriban al Obispo un documento mediante el cual describan los hechos y soliciten adelantar dicho proceso. Los puntos que no deben faltar en dicho documento los ofrece el Código:

 

Can. 1684. El escrito de demanda con el que se introduce el proceso más breve, además de los elementos enumerados en el can. 1504, debe: 1° exponer brevemente, en forma integral y clara, los hechos en los que se funda la petición; 2° indicar las pruebas que puedan ser inmediatamente recogidas por el juez; 3° exhibir como adjuntos los documentos en los que se funda la petición.

El canon 1504 afirma: “El escrito de la demanda debe: 1°especificar ante qué juez se introduce la causa, qué se pide y contra quién: 2° indicar en qué derecho se funda el actor y, al menos de modo general, en qué hechos y pruebas se apoya para demostrar lo que afirma; 3° estar firmado por el actor o por su procurador con indicación del día, mes y año, así como también del lugar donde habitan o dijeren tener su residencia a afectos de recibir documentos; 4° indicar el domicilio o cuasidomicilio del demandado”.

El canon 1687 define los pasos correspondientes al Obispo en el proceso breve y lo que deriva de la sentencia que emane.

“§ 1. Recibidas las actas, el Obispo diocesano, consultando al instructor y al asesor, examinadas las observaciones del defensor del vínculo y, si existen, las defensas de las partes, si alcanza la certeza moral sobre la nulidad del matrimonio, dé la sentencia. En caso contrario, remita la causa al proceso ordinario.

§ 2. El texto integral de la sentencia, con la motivación, debe notificarse a las partes lo antes posible”.

Aquí, si las partes no apelan la sentencia en el “tiempo perentorio de quince (15) días útiles” (c. 1630) se hace ejecutiva.

“§ 3. Contra la sentencia del Obispo se da apelación al Metropolitano o a la Rota Romana; si la sentencia fue dada por el Metropolitano, se da apelación al sufragáneo más antiguo; y contra la sentencia de otro Obispo que no tiene otra autoridad superior debajo del Romano Pontífice, se da apelación al Obispo por él designado establemente.

§ 4. Si resulta evidente que la apelación es meramente dilatoria, el Metropolitano o el Obispo mencionado en el § 3, o el Decano de la Rota Romana, la rechazará por decreto desde el primer momento; si en cambio se admite la apelación, se envíe la causa al examen ordinario en el segundo grado”.

En realidad, la duración del proceso abreviado, en los tiempos máximos es de 60 días, así: 30 para el interrogatorio, 15 para la presentación de las observaciones y 15 después de la sentencia del Obispo.

El primero es el denominado proceso ordinario, que consiste en realizar el proceso con la participación de los distintos actores del tribunal, con el objetivo de escuchar a cada una de los esposos, si se encuentran presentes, de escuchar los testigos propuestos por las partes, hacer los estudios encomendados a peritos de sicología o medicina, estudiar el concepto del defensor del vínculo y realizar la sentencia por el juez.

 

No se requiere tener abogado, salvo que se desee la orientación para redacción del escrito de la demanda y acompañar el proceso.

 

Este proceso se adelanta cuando la carga de las pruebas sea débil y se requiere, para sustentarla, una investigación minuciosa o cuando una de las partes no participe en el proceso y sea declarada parte ausente.

En estos procesos las partes no pueden participar en las indagatorias de las otras. El defensor del Vínculo y los abogados, podrán participar en el examen y acceder a las actas.

2.4. EL PROCESO DE DISPENSA DEL RATO Y NO CONSUMADO

Es el rompimiento del vínculo matrimonial válido por dispensa o gracia especial del Papa. Aunque son pocos los casos que puedan presentarse, es importante saber que estos matrimonios son válidos, pero se demuestra que no hubo la consumación del acto matrimonial, que consiste en la penetración del órgano masculino en la vagina u órgano femenino, dentro de la cual se da la eyaculación. Este acto se denomina también cópula conyugal. Es distinto a la impotencia que es una causal específica de derecho natural por la cual uno o ambos esposos no pueden realizar la cópula conyugal.

La no consumación puede darse por dos motivos: porque los esposos nunca cohabitaron después de la celebración del matrimonio (p.e. cuando es por procurador o por poder, o hubo un hecho grave después de la celebración que impidió la cohabitación y ni siquiera tuvieron luna de miel, etc.), o también porque aunque tuvieron relaciones sexuales, no se cumplieron los requisitos para su plena validez. Para que sea válida la cópula, se requiere que sea un acto humano con la conciencia y la voluntad de lo que se hace; sin violencia física o psíquica, como un acto conyugal y no como mero acto de fornicación.

Es claro el Código cuando afirma que si “una vez celebrado el matrimonio, los cónyuges han cohabitado” (c. 1061 &2), se presupone la consumación del mismo. Si los cónyuges tuvieron relaciones antes de casarse, pero después de la celebración nunca tuvieron relaciones, podría solicitarse la dispensa, pero será mucho más compleja la prueba que demuestre que es un matrimonio no consumado.

Lo importante aquí es tener presente que cuando existan indicios de la no consumación, se deberá informar al Vicario judicial, pues el iter es distinto, ya que la dispensa la confiere directamente el Santo Padre, a través del Tribunal de la Rota Romana.

2.5.  EL PROCESO PARA DECLARAR LA MUERTE PRESUNTA DEL CÓNYUGE

Este proceso se lleva a cabo cuando el fallecimiento de uno de los cónyuges no puede probarse por documento auténtico, eclesiástico o civil. Por ejemplo, es el caso de los desaparecidos por catástrofes naturales o por accidentes donde los cuerpos no pudieron ser recuperados. También por secuestros o desapariciones forzadas. En todos estos casos, el cónyuge vivo, que desea contraer nuevas nupcias, pero sabe que contrajo válidamente matrimonio, pide al Obispo la declaración de la muerte presunta de su cónyuge mediante el procedimiento administrativo regulado por el Código de Derecho Canónico en el canon 1707. Este procedimiento puede ser encomendado por el Obispo a otra persona. Es en realidad un proceso muy complejo y exige mucha prudencia y valoración objetiva de las pruebas

El canon 1707 dice:

 

&1. Cuando la muerte de un cónyuge no pueda probare por documento auténtico, eclesiástico o civil, el otro cónyuge no puede considerarse libre del vínculo matrimonial antes de que el Obispo diocesano haya emitido la declaración de muerte presunta.

 

&2. El Obispo diocesano sólo puede emitir la declaración a que se refiere el &1 cuando realizadas las investigaciones oportunas, por las declaraciones de testigos, por fama o por indicios, alcance la certeza moral sobre la muerte del cónyuge. No basta el solo hecho de la ausencia del cónyuge, aunque se prolongue por mucho tiempo.

 

&3. En los casos dudosos y complicados, el Obispo ha de consultar a la Sede Apostólica.

Se ha tener presente que en el caso de que el Obispo otorgue la declaración de muerte presunta de una persona y el con el pasar del tiempo aparece el cónyuge sobre el cual se había hecho la declaración de su presunta muerte, el segundo matrimonio queda de hecho nulo, a tenor del canon 1085. Por eso lo delicado de dar estas declaraciones en nuestro contexto donde muchas personas pudieron haberse ido para lugares lejanos por razones de seguridad.

 

Una vez se tengan presentes los principios básicos para la investigación prejudicial o pastoral, se puede proceder a la entrevista. Es muy importante que quien esté al frente de la entrevista, aparte de las dotes humanas y técnicas, tenga el conocimiento también básico de lo que son los vicios del consentimiento, los impedimentos dirimentes, así como los defectos de forma y los requisitos del matrimonio por procurador o por poder. En el anexo 2 de este manual, se propone una síntesis de cada uno de ellos.

3.1 EL CONTENIDO DE LA ENTREVISTA

Es fundamental tener en cuenta siempre los objetivos de esta entrevista que se recuerdan: “La investigación prejudicial o pastoral, que acoge en las estructuras parroquiales o diocesanas los fieles separados o divorciados que dudan sobre la validez del propio matrimonio o están convencidos de su nulidad, se orienta a conocer su condición y a recoger elementos útiles para la eventual celebración del proceso judicial, ordinario o más breve. Esta investigación se realizará en el ámbito de la pastoral matrimonial diocesana unitaria”. (Reglas procesales, art. 2).

Es por eso que las preguntas de la entrevista serán direccionadas para el cumplimiento de los objetivos propuestos y servirán a la vez, para orientar a los esposos en la redacción de la posible demanda de nulidad matrimonial.

Se propone aquí el “Esquema básico de asesoría sobre la posible nulidad matrimonio” que servirá de guía para la entrevista. Las preguntas propuestas podrán ser ampliadas y profundizadas según el caso.

 

Datos personales de los cónyuges. Lugar y fecha de nacimiento. Religión que profesan, estudios realizados, etc.

Información básica de las familias de cada uno de los cónyuges: Conformación, número de hermanos, características especiales de la familia: permanencia del vínculo de los padres y por cuantos años; ambiente, quién los crio, problemas destacados.

 

¿Cómo ha sido la vida fe cristiana de cada uno?

¿Se consideran practicantes, o rechazaban elementos esenciales de la fe católica?

¿Las familias apoyaron o no el matrimonio?

¿Cómo fue la relación de las familias de los cónyuges con ellos durante la convivencia?, etc.

 

Noviazgo: Dónde y cuándo se conocieron. Duración.

¿Fue un noviazgo hacia el matrimonio? Aspectos por destacar.

 ¿Hubo fidelidad?

 ¿Hubo hijos antes del matrimonio?

 ¿Hubo convivencia con otra persona antes del matrimonio y hubo hijos con esta otra persona?

 

Matrimonio: Edad en el momento de celebrar las nupcias. Razones para contraer matrimonio sacramental.

¿Quién tomó la iniciativa de las nupcias?

¿Hubo la adecuada preparación de casa, menaje, etc.?

¿Hubo curso de preparación al matrimonio y qué significó para ambos?

¿Cómo se desarrolló la celebración?

 ¿Hubo algo especial para recordar y destacar: fueron libres, estaban en sano juicio, etc. ¿Dónde se casaron?

¿Quién asistió el matrimonio por parte de la Iglesia?

 

Luna de miel. ¿Hubo luna de miel? ¿Hubo algo especial para destacar?

Convivencia. ¿Cuánto duró? Hubo hijos, ¿cuántos? Relación con los hijos. Si no hubo hijos,

¿puede explicar por qué no los tuvieron?

¿Cómo fue la responsabilidad ante las obligaciones propias de la vida y economía familiar?

¿Hubo problemas especiales con droga, licor, juego, infidelidad, trastornos psicológicos o psiquiátricos u otros problemas? Si los hubo, ¿fueron tratados clínicamente?

¿Cómo fue la relación entre los esposos?

 ¿Hubo violencia intrafamiliar? De los problemas antes descritos, ¿hubo algunos que considera existían ya antes de casarse?

 

Separación. ¿En qué consistió la crisis que llevó a la separación?

¿Pidieron ayuda antes de separarse? ¿Cree que sería posible la restauración de la convivencia matrimonial? ¿Cómo está organizada la vida de cada uno en la actualidad?

 

La demanda de nulidad. ¿Sabe en qué consiste la declaración de nulidad de un matrimonio sacramental? ¿Por qué desean la nulidad? ¿Están ambos de acuerdo?

 

Pruebas. ¿Qué pruebas documentales, certificados médicos, quejas policivas, demanda de alimentos, etc. presenta para justificar la demanda de nulidad? Nombres de personas que conocieron la relación de los cónyuges de forma directa y no por oídas.

 

 

3.2 REVISIÓN DE PRUEBAS DOCUMENTALES, SI LAS PRESENTAN

Quien adelante la investigación prejudicial o pastoral, deberá revisar con especial cuidado las pruebas documentales que le sean presentadas, para su valoración y devolverlas a los interesados, para que sean llevadas por ellos al Vicario judicial, en caso de ser remitidos a él.

3.3. REQUISITOS PARA EL INICIO DEL PROCESO DE NULIDAD MATRIMONIAL

El tribunal Arquidiocesano de Cali es competente y puede recibir los procesos de nulidad matrimonial en los siguientes casos, según el canon 1672:

 

• Si el matrimonio se celebró en cualquiera de las parroquias de la arquidiócesis.

• Si una o ambas partes tienen el domicilio o el cuasidomicilio en la arquidiócesis.

• Si es el lugar donde de hecho se han de recoger la mayor parte de las pruebas

En caso de que ninguno de estos requisitos se cumplan se deberá orientar a los esposos para que se dirijan al tribunal competente, explicando que en casos especiales, ese tribunal podrá solicitar la colaboración al de Cali, para facilitar el proceso.

 

Como documentos necesarios para dar inicio al proceso de nulidad están:

• El escrito de la demanda. Este escrito debe ser firmado por ambos esposos, como requisito “sine qua non” para el proceso breve ante el Obispo.

 

En caso de que uno de los dos esposos no firme la demanda, se puede presentar el escrito pero se remitirá al denominado proceso ordinario, donde el juez citará al cónyuge que no ha firmado para informarlo del proceso y adelantar los interrogatorios correspondientes.

 

• Partida eclesiástica de matrimonio (autenticada ante su diócesis respectiva).

• Registro civil de matrimonio.

• Partida de bautismo de cada esposo, con la nota marginal de matrimonio (autenticada ante su diócesis respectiva).

• Registro civil de nacimiento de cada esposo.

• Partida de bautismo de los hijos.

• Certificado de ingresos o constancia.

• Recibo de factura de servicios públicos.

• Fotocopia de cédula de ciudadanía de ambos cónyuges.

 

 

Antes de consignar por escrito el concepto que será enviado al Vicario judicial, quien hace la investigación prejudicial o pastoral, deberá hacerse varias preguntas que le ayuden al discernimiento de lo que ha escuchado, así:

 

• ¿Cuál o cuáles causales de nulidad creo que se tipifican en la versión escuchada?

• ¿Hay indicios de que estas causales existieran antes de contraer nupcias?

• ¿Qué signos o manifestaciones de las causales aparecieron en la celebración del matrimonio y durante la convivencia afectando la vida conyugal y familiar?

 

• ¿Considero que la descripción de los hechos es creíble?

• ¿Considero que las pruebas enunciadas y los posibles testigos, son válidas y puedan ser suficientes para ayudar al Juez a dar una sentencia en verdad?

• ¿Considero que las personas que han pedido la asesoría y desean presentar la solicitud de demanda de nulidad, son personas creíbles, honestas, trasparentes y sinceras? O ¿Intuyo que puede haber una elaboración ficticia de las causas por otros intereses distintos a la normalización de la vida cristiana o la celebración de un matrimonio católico?

• ¿Cómo es la situación socio económica de quienes solicitan la asesoría?

 

Estos puntos deben hacer parte de la carta que se haga llegar al Vicario Judicial, dando su concepto sobre si considera o no la posibilidad de adelantar el proceso. El concepto del entrevistador enviado al Vicario judicial debe contener la presentación breve de los esposos, los datos personales de los consultantes, así como números telefónicos y direcciones donde puedan ser citados.

El Vicario judicial, una vez reciba esta documentación, llamará a los interesados para definir, si lo considera, el dubio, y decretar si es proceso ordinario o si es proceso breve.

 

Las recomendaciones negativas de los asesores, serán estudiadas también por el Vicario judicial el cual podrá, si lo considera oportuno, llamar a los interesados, cuando perciba la complejidad del asunto, o la poca claridad entorno de la documentación recibida.

A manera de ejemplo, se presenta el modelo de carta de presentación del párroco o de quien ha sido designado por el Obispo para realizar la investigación prejudicial o pastoral:

Descargar Carta Modelo

Anexo 1

Anexo 2

Santuario Señor Jesús de  la Divina Misericordia   Cali - Colombia 2013 -2016

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